¿Por qué la copa menstrual es la mejor alternativa para tu cuerpo?

Parece que aunque desde hace tiempo se sabe que la copa menstrual es la mejor alternativa para tu cuerpo, es desde hace unos años que le empieza a hacer sombra a los métodos tradicionales como las compresas y los tampones. Movimientos como el feminismo, el empoderamiento de la mujer y el ecologismo han hecho que este invento de 1937, cuando se reconoció la patente de Leona Chalmer, haya resurgido con fuerza.

Durante la década de los años 30 nacieron diversas patentes de la copa menstrual que no alcanzaron el éxito actual. Por una parte, aún era mayor el tabú de los genitales femeninos y la sangre. Se veía como algo sucio, había que tocar tu sangre con las manos ¿Dónde se había visto eso? El hecho de que los primeros materiales fueran de goma o caucho tampoco ayudó ya que muchas mujeres los consideraban pesados. Además, en 1931, el doctor Eartle C. Haas consiguió la patente del primer tampón tal como lo conocemos actualmente, diseñado un par de años antes por él mismo. Su uso durante la segunda guerra mundial eclipsó a la copa menstrual. 

Los materiales de la copa menstrual

En los años 80 empezó a utilizarse el látex como material para fabricar copas menstruales. Esta nueva copa, llamada The Keeper basada en la patente de Chalmer, nació con dos tamaños y hoy en día aún se comercializa. Actualmente, la mayoría de las copas se realizan con silicona médica, hipoalergénica y resistente a las bacterias lo que permite a las mujeres alérgicas al látex usar la copa y reducir el riesgo de infecciones. 

enna cycle está hecha de silicona líquida de grado médico, totalmente compatible con el organismo que no genera ninguna reacción inversa. Es un material no poroso, ni absorbente, ni fibroso que no araña o seca las paredes vaginales, tampoco deja restos de otras fibras como sí sucede con los tampones. No modifica el pH vaginal por lo que no desestabiliza la capacidad de protección natural de la vagina. Al no permitir que los gérmenes se acumulen en ella, reduce el riesgo de: Candidiasis, Cistitis y Vaginosis Bacteriana. También disminuye la probabilidad de sufrir dermatitis vulvar irritativa o alérgica, vulvovaginitis o sequedad vaginal ya que no absorbe la humedad natural de la vagina. 

Debemos recordar, también, que la copa menstrual recoge la sangre, no la absorbe, lo que hace que aunque vayan pasando las horas, no esté en contacto con esa sangre almacenada (de todas maneras, debes vaciar como mínimo cada 12 horas).

Si sueles sufrir infecciones en tu zona íntima, la copa es la mejor alternativa para mantener a raya las bacterias y todos los problemas derivados de otros productos de higiene íntima hechos con materiales tóxicos y que dejan restos en el interior de la vagina.

¿Necesitas algún motivo más para pasarte a la copa? A parte de respetar tu cuerpo, también respeta el medio ambiente. Una enna cycle puede durar hasta 10 años si se usa correctamente, un total aproximado de unas 4-5 copas menstruales durante toda la vida fértil. En cambio, durante toda la vida de una mujer se pueden usar entre 6000 y 8000 compresas. multiplica eso por los 288 millones de mujeres del mundo. El número de desechos asusta.